Termo eléctrico: cómo gastar menos en agua caliente
El agua caliente suele ser uno de los mayores gastos energéticos del hogar. Con un termo eléctrico, pequeños ajustes dan buen resultado.
Ajusta la temperatura
Regularlo en torno a 55-60 °C basta para el uso diario y evita pérdidas de calor innecesarias. Por debajo de ciertas temperaturas se favorece la proliferación de bacterias, así que no lo bajes en exceso.
Programa el encendido
Un programador te permite calentar el agua en horas valle si tienes discriminación horaria, y evita mantenerla caliente cuando no estás en casa.
Aísla y mantén
Aislar las tuberías de agua caliente reduce las pérdidas por el camino. Revisar el ánodo de magnesio y purgar la cal, según indique el fabricante, alarga su vida y mantiene el rendimiento.
Elige el tamaño adecuado
Un termo sobredimensionado gasta más en mantener el agua caliente. Si vas a cambiarlo, calcula los litros según las personas que viven en casa. A largo plazo, también puedes valorar alternativas más eficientes, como la aerotermia.